
Un hombre aquejado de la enfermedad de la muerte pregunta a una mujer: ¿cómo el sentimiento de amar puede surgir?, y ella te responde: quizás de una falla repentina en la lógica del universo. Ella dice: Por ejemplo de un error. Ella dice: nunca de un querer. Preguntas: ¿el sentimiento de amar podría surgir de otras cosas aún? Le suplicas decir. Ella dice: De todo, de un vuelo de pájaro de noche, de un sueño, de un sueño de sueño, de la cercanía de la muerte, de una palabra, de un crimen, de sí, de sí mismo, repentinamente sin saber cómo. Ella dice: mira. Abre sus piernas y en el hueco de sus piernas separadas ves al fin la noche negra. Dices: era ahí












