El diario de Transilvania

Archive for the ‘Urbe’ Category

San Frutos

In Urbe on 18 decembrie 2009 at 1:10 am

George Krause

En la tercera capilla se venera a San Frutos. Lo identifican los pies descalzos, la cabeza tonsurada, el cuerpo regordete, la escarcela vacía, la mirada de muchos días sin comer. Sobre todo, los libros ocultos bajo el manto. Para descubrirlos hace falta observarlo con cuidado. Nadie que pase frente a él con prisa los advertirá.

Es fama antigua que protege a quienes, en grado de necesidad extrema, se ven precisados a seguir su ejemplo y sustraen, con grave riesgo de sus personas y de su fama, libros que no pueden pagar. Se recomienda, en tales ocasiones, ofrecer al santo un novenario que se cumplirá de rodillas, sosteniendo con los brazos abiertos el fruto de su intercesión. Admite ofrendas, siempre que sean impresas, y un modo eficaz de propiciar su gracia es olvidar algún texto piadoso en el altar.

Mucho se discutió, en el pasado, qué libros esconde. Una vieja opinión, irreverente y deliciosa, sostiene que están en blanco, porque San Frutos no sabía leer.

Felipe Garrido

Paraíso

In Urbe on 16 decembrie 2009 at 1:05 am

Alexander Binder

¿Basura? La basura sirve para todo. Uno encuentra los muebles de la casa, una silla para por unos clavos y un poco de arreglo, sentarse. Basura para poder tener sofá, remiendo, cama, colchón. Hasta televisión.

Es nuestra vida, el basurero. ¿Y por qué es que ahora quieren quitárnoslo? ¿Qué les voy a decir a los niños? ¿Que ya no hay juguetes? ¿Que se acabaron los zapatos? ¿Que ya no va a haber cuento, libro, dibujo?

Y mi marido ¿Qué va a hacer? ¿Nada? ¿Como va él a vivir sin las botellas, sin las latas, sin las cajas? ¿Va a deambular por la calle, a robar para comer?

¿Y qué voy a cocinar ahora? ¿Dónde voy a encontrar jitomate, ajo, cebolla? ¿Con qué dinero voy a hacer sopa, voy a hacer caldo, voy a inventar salsa?

Dígame, dígame. Explíqueme qué va a ser de nuestra vida. ¿Qué va a ser de nuestra vida? No piense que es fácil. No tengo ni remedio para el dolor de cabeza. ¿Cómo me voy a curar cuando me dé un dolor de estómago, una comezón, un chorrillo? Ande, dígame, muéstreme, aconséjeme. ¿Dónde voy a encontrar tanto remedio bueno? ¿Y espadrapo y curitas y jeringa?

La gente del gobierno debería pensar tres veces antes de hacer eso con un padre de familia. A lo mejor ellos se están fijando en esa mierda de aquí. En ese terreno. A lo mejor ellos perdieron algo. Así es. Si perdieron algo, lo vamos a encontrar. Uno espulga. Uno encuentra. Hasta billetes de lotería; lo recuerdo, hubo quien los encontrara. A lo mejor es cosa de los bancos. A lo mejor es eso, descubrieron que la basura da dinero, que puede dar suerte, que es lujo, que la basura tiene valor.

Por ejemplo, ¿dónde vamos a vivir?, ¿eh? ¿Dónde vamos a vivir? Aquellas casuchas, todo lo que está alrededor del basurero, ¿quién lo va a recoger? ¿Usted, el gobernador? No. Eso de prometer casas que uno no puede pagar son patrañas, es cuento para tontos. Ellos nos avientan a una pocilga. Pa’ dónde irán esos pobres zopilotes?

¿La perra, el perro?

Usted había de ver. Todo aquí es una fiesta. Los niños, las niñas en aquel alboroto, brincando encima del arroz, de los frijoles. Ayudando a escoger. Uno ya conoce lo que es bueno de lejos, nomás por el tipo del camión. Hay unos que vienen directo del supermercado, de la carnicería. ¿Cuándo en la vida vamos a conseguir carne tan barata? Bisteces, filete, paloma –¿El joven está servido? ¿La joven?

Los choferes ya lo conocen a uno. Hay unos que hasta guardan para ellos la mejor parte. Hay cosas muy buenas, desperdiciadas. Tanta gente que compra lo que no usa – ropa nueva, velos, guirnaldas. Mi hija ya se puso un vestido de novia, hasta la argolla encontramos aquí, en un cuerpo. Así es. Viene a parar mucho hombre muerto, mucho criminal. Uno ya está acostumbrado. Casi cada semana el coche de la policía deja su basura aquí, depositada. Balas, revólveres 38. Uno no tiene miedo, joven. Nomás hay que quedarse callado.

Ahora, ¿qué tiene en la cabeza esa gente? Nunca les dimos lata. No queremos de ellos nada que no esté aquí tirado, roto, aventado. No queremos otra cosa que este basurero para vivir. Este basurero para morirnos, para ser enterrados. Para criar a nuestros hijos, enseñar nuestro oficio, tener qué comer. Para continuar en la gracia de Nuestro Señor Jesucristo. Que no falten juguetes, comida, trabajo.

No, ellos nunca nos van a sacar de este basurero. Tengo fe en Dios, con la ayuda de Dios, ellos nunca nos van a sacar de este basurero. Ellos dicen que sí, que lo van a hacer. Pero no lo creo. Ellos nunca van a conseguir sacarnos de este paraíso.

Marcelino Freire

El testamento

In Urbe on 14 decembrie 2009 at 1:16 am

Paul Cezanne

Si algunos exponentes de nuestra familia padecían una verbosidad morbosa, otros se mostraban lacónicos casi hasta el mutismo. Estos últimos ejemplos personificaba el tío Leopoldo, a quien tocó buena dosis de sinrazón no ajena a todos los que llevamos el mismo apellido. Casó sin éxito, y a partir de su estruendoso fracaso como amante, dio por desentrañar los secretos laberintos. Gracias a sus estudios y averiguaciones descubrió que en Oaxaca existía uno – modelo excepcional – al que se llegaba por un camino difícilmente accesible.

Nadie supo de qué ni cómo vivió Leopoldo; pero laborioso, con la paciencia reservada a los cenobitas, emprendió el viaje y la tarea de redactar un libro sobre el misterio del alma humana. Lo dividió en tres partes. Al principiar la primera escribió con una caligrafía firme y decidida: Deseo aprender. Después de veinte años incorrumptibles, puso estas palabras: Prosigo mi intento. Para los últimos días de su vida sólo quiso agregar otra tercera, rotunda frase repetida también de manera oral hasta la muerte: No pude. Y nos heredó el manuscrito. Así lo constataban sus disposiciones testamentarias.

Beatriz Espejo

Tao

In Urbe on 12 decembrie 2009 at 1:11 am

Francois Dolmetsch

A las diez, preocupada, Mamá piensa en su hija: la ve bailar y retorcerse como una loca por quién sabe qué antros y para qué hombres. Como en Babilonia. Seguro se les desnuda: seguro se les entrega y les hace movimientos lascivos y quién sabe qué otras cosas horrendas…

A las diez, preocupada, la hija piensa en Mamá: la ve bailar y retorcerse como una loca por el salón del culto. ¿Y para qué? Choca con la pared que da al taller mecánico, con la otra pared, cae al piso junto a quién sabe quién. Seguro canta, o grita: seguro está convencida de que se entrega al Señor…

Alberto Chimal

Fantasmas

In Urbe on 30 noiembrie 2009 at 1:48 am

David Maisel

Se besaron como cada mañana, sin darse cuenta de que ya no estaban allí.

.

José Víctor Martínez Gil

El callejón de los ciegos

In Urbe on 25 noiembrie 2009 at 1:40 am

Wilhelm-Freddie

Una pareja de ciegos hace el amor de pie, en el callejón. El hombre se afana detrás de la mujer, como si tratara de coronar una montaña, sus dedos resbalan en la tierra del deseo. Paso en silencio. Tropiezo con un bulto, tal vez su equipaje de vagabundos. Los ciegos se detienen un instante, giran la cabeza como pájaros y en mi delirio creo que sus ojos alumbran como tizones. Luego reanudan su asunto. Acosado por los gemidos, me alejo.

Triunfo Arciniegas

¡Pobres vampiros!

In Urbe on 27 octombrie 2009 at 1:31 am

Yuma Touko

Yuma Touko

¡Pobres vampiros!
Hambre, y luz que quema.
Sueñan de día.

La ve de lejos,
Y se acerca a ella
Quiere atacarla.

Sola en la noche,
Sin luz. Frio y miedo.
Nadie la espera.

Ella no grita.
El la abraza fuerte.
Besa su cuello.

No es nuevo en eso,
ni ella la primera
a la que mate.

No tiene prisa.
Primero el deseo,
luego la muerte.

Ella esta quieta,
muda, sin defenderse.
El se sorprende.

Toda victima
Chilla, o pide perdón,
O lloriquea.

Mira sus ojos,
Ella también le mira,
Y le sonríe.

¡Pobres vampiros!
Ella tenía hambre.
Ahora ya no.

Jordi Cebrián

Primera comunión

In Urbe on 20 octombrie 2009 at 2:10 am

Wilfredo Lam
Wilfredo Lam

X

Fiel a lo que dictan nuestras escrituras: ” Para redimirse es necesario pecar, sin pecado no hay redención“, La Arquidiócesis de Transilvania invita a todos los jóvenes que no hayan realizado aún su primera comunión con el pecado a la ceremonia solemne que con tal propósito se celebrará el día de mañana, a las doce de la noche, en el atrio de la catedral. Los novicios podrán elegir entre una extensa gama de placeres y perversiones, de acuerdo a sus naturales inclinaciones e intereses.

X

Se servirá vino de honor.

Vampiro ebrio causa caos vial

In Urbe on 16 octombrie 2009 at 9:01 am

Jerzy Flisak
Jerzy Flisak

Un vampiro, aparentemente en estado de ebriedad, perdió la brújula y derribó el domingo pasado dos postes de luz, dos de teléfono y golpeó a dos brujas montañesas que regresaban a casa después de su reunión mensual.

De acuerdo a las primeras declaraciones, el individuo venía de festejar su cumpleaños y se le pasaron los sorbos. Ante la inminencia del amanecer, planeó con exceso de velocidad, impactándose primero con los postes de luz, después con el de teléfonos, lastimando en la caída severamente a las dos señoras referidas.

El percance obstruyó el espacio aéreo por media hora, mientras la policía y los afectados recreaban los sucesos y las grúas de la Secretaría de Seguridad Pública local removían los escombros.

El vampiro deberá comparecer el día de mañana a las siete de la noche a rendir su declaración previa ante el ministerio de turno; mientras tanto quedará detenido en un féretro de la delegación. En caso de resultar culpable la pena no podrá ser mayor de 36 horas de arresto y 989 horas de servicios a la comunidad, amén, desde luego, de pagar los daños ocasionados a las brujas e indemnizar al municipio.

Secretos

In Urbe on 18 septembrie 2009 at 1:27 am

Alo Mahdavi

Ali Mahdavi

Esconde los secretos en un cofre de plata debajo de la almohada. Su boca desconoce la infidencia, el reclamo y la súplica. Toda su vida reposa en el cofre como una rata asustada. Ella, que nunca saboreó el aroma de los hombres dormidos ni la algarabía de los bares ni la desnuda luna de las brujas del bosque, duerme con un ojo abierto como todo dueño de un tesoro. Sueña que abren el cofre y riegan en la plaza con descaro sus pobres secretos: deseos, humillaciones, pequeñas venganzas. Nada sucede, sin embargo. Cada mañana la mujer despierta para comprobar que el cofre sigue intacto. Sólo después de su muerte alguien lo abre y encuentra nada más que un puñado de polvo.

Triunfo Arciniegas

En el reino de Doña Norma

In Urbe on 16 septembrie 2009 at 1:58 am

Antoni Tapies

En el reino de doña Norma, no hay lugar para callejones ni para laberintos ni para atajos ni para esquinas ni para nada que pervierta los contornos de la línea recta.

En el reino de doña Norma, vivimos un solo destino lisito y sin complicaciones y está enteramente prohibido pensar en uno contrario a los reglamentos.

En el reino de doña Norma, la justicia no se anda por las ramas: o es blanco o es negro. La presteza judicial evita trámites engorrosos y triquiñuelas de picapleitos.

En el reino de doña Norma, un ángel policial nos ampara en la noche y en el día; por eso nadie se quiebra o se quebranta o se rasga o reniega o se enamora de quien no debe.

En el reino de doña Norma, la literatura es una actividad popular en donde no caben posturas clasistas. Los poetas maquilamos frases hechas en lugares comunes y democráticos.

En el reino de doña Norma, llevamos una etiqueta adhesiva a la piel que nos recuerda los principios de la monarquía. Nadie puede equivocarse.

En el reino de doña Norma todo está dispuesto para ser feliz. Y lo somos… casi. Y digo casi porque a cierta edad (me avergüenza confesarlo) algunos de nuestros conciudadanos sufren trastornos emocionales y se vuelven contra el orden y el progreso. Algunos renuncian a la moralidad, se ven y no se encuentran, toman callejones y laberintos y atajos y contra esquinas y riesgos e improvisan. Empiezan por padecer la nostalgia de sus años niños, sostienen alucinaciones, dicen ver un hoyo negro que los incita a romper las líneas enemigas y hacen un poco lo que les da la gana y otro poco no hacen nada y buscan el cobijo de las curvas y las parábolas, aventuran metáforas incendiarias, olvidan los principios elementales y se pierden y no les importa perderse y por eso jubilan a sus ángeles custodios y a veces hasta se enamoran de quienes menos deben.

Su conducta escandalosa merece que sean arrojados del reino. Más allá de los portones vagan sin rumbo, combatiendo por otros nacimientos. Debe ser terrible castigo tener el mundo como cárcel, terrible y mortal, porque nadie ha vuelto.

Últimamente, algunos infames pretenden insinuar que detrás de las murallas del reino se encuentra palpitando la vida, una vida sólo conocida por los exiliados, una vida que comienza a partir de los cuarenta y que nosotros los jóvenes ni siquiera imaginamos.

Pero sólo son rumores, rumores infundados.

Y vivieron felices…

In Urbe on 14 septembrie 2009 at 1:20 am

Jan Saudek

Jan Saudek

Y vivieron felices el resto de sus vidas, hasta que el tiempo se agotó.

Entonces, en un domingo vespertino, harto del mismo cuento de todos los días—que los niños están imposibles, que los vecinos son insoportables, que me tienes como tu sirvienta, que no eres el mismo con el que me casé—el príncipe abandonó a la ex bella durmiente y en pos de un viejo anhelo, se pinchó el dedo y se entregó al sueño sublime de los cien años.

Niebla

In Urbe on 1 septembrie 2009 at 1:40 am

Henri Cartier-Bresson

Abrí mi casa a los extraños. Llegaban apartando la niebla con las manos, aturdidos, perseguidos por un hilo de sangre. No averigüé sus nombres, sus historias, sus gestos. Sólo requerían de una cama para pasar la noche, de una taza de café para emprender el día. Unos caían rendidos, lastimados por los accidentes del camino o el acoso de una bala reciente. Otros, sentados, temerosos, esperaron el alba junto a la puerta como si fuese un tren que podría pasar de largo o como si consideraran la última noche en su país una estación equivocada. Dijeron adiós, los ojos ya en tierra ajena, el rostro todavía tiznado por la sombra. Unos se voltearon para arrojarme una moneda. Otros prometieron un presente. La mayoría nunca regresó.

Triunfo Arciniegas

La comunión

In Urbe on 25 august 2009 at 1:38 am

Andres serrano 11

Andres Serrano

Matías estaba feliz porque iba a celebrar su primera comunión. La noche anterior pasó la mayor parte del tiempo en vela, pensando en la hostia y en cómo era posible que un cuerpo tan grande como el de Cristo cupiera en ella.

Amaneció. Con rapidez y con torpeza se duchó y se vistió. Llegó a la iglesia del brazo de sus papás. No podía concentrarse en la santa misa, él sólo esperaba el momento de tan anhelada comunión.

Hizo la fila. “Este es el cuerpo de Cristo”, dijo el cura. Tomó la hostia, y al comerla Cristo se hizo carne. Era tan grande que Matías se atragantó, se asfixió y murió.

Debió ascender al cielo, porque en su interior llevaba el cuerpo de Cristo.

Amparo Agudelo

El mago inútil

In Urbe on 5 august 2009 at 1:29 am

William Merrit Chase

Para convertirse en el mejor de los magos compró la enciclopedia Teoría y Práctica de la magia occidental y lo estudió a conciencia. Seis meses después, decidió que estaba listo y se presentó ante una numerosa audiencia.

Pero las cosas no sucedieron como él esperaba. En donde debía sacar un conejo, obtenía dragones alados, en lugar de palomas salían del sombrero pegasos y unicornios, y de su mano, en lugar de mascadas de colores, volaban ansiosas luciérnagas naranjas.

Decepcionado, tiró el manual en el cesto de la basura y se dedicó a la venta de autos usados.

Baby H.P.

In Urbe on 28 iulie 2009 at 1:22 am

Paul Klee

Señora ama de casa: convierta usted en fuerza motriz la vitalidad de sus niños. Ya tenemos a la venta el maravilloso Baby H.P., un aparato que está llamado a revolucionar la economía hogareña. El Baby H.P. es una estructura de metal muy resistente y ligera que se adapta con perfección al delicado cuerpo infantil, mediante cómodos cinturones, pulseras, anillos y broches. Las ramificaciones de este esqueleto suplementario recogen cada uno de los movimientos del niño, haciéndolos converger en una botellita de Leyden que puede colocarse en la espalda o en el pecho, según necesidad. Una aguja indicadora señala el momento en que la botella está llena. Entonces usted, señora, debe desprenderla y enchufarla en un depósito especial, para que se descargue automáticamente. Este depósito puede colocarse en cualquier rincón de la casa, y representa una preciosa alcancía de electricidad disponible en todo momento para fines de alumbrado y calefacción, así como para impulsar alguno de los innumerables artefactos que invaden ahora los hogares. De hoy en adelante usted verá con otros ojos el agobiante ajetreo de sus hijos. Y ni siquiera perderá la paciencia ante una rabieta convulsiva, pensando en que es una fuente generosa de energía. El pataleo de un niño de pecho durante las veinticuatro horas del día se transforma, gracias al Baby H.P., en unos inútiles segundos de tromba licuadora, o en quince minutos de música radiofónica. Las familias numerosas pueden satisfacer todas sus demandas de electricidad instalando un Baby H.P. en cada uno de sus vástagos, y hasta realizar un pequeño y lucrativo negocio, trasmitiendo a los vecinos un poco de la energía sobrante. En los grandes edificios de departamentos pueden suplirse satisfactoriamente las fallas del servicio público, enlazando todos los depósitos familiares. El Baby H.P. no causa ningún trastorno físico ni psíquico en los niños, porque no cohíbe ni trastorna sus movimientos. Por el contrario, algunos médicos opinan que contribuye al desarrollo armonioso de su cuerpo. Y por lo que toca a su espíritu, puede despertarse la ambición individual de las criaturas, otorgándoles pequeñas recompensas cuando sobrepasen sus récords habituales. Para este fin se recomiendan las golosinas azucaradas, que devuelven con creces su valor. Mientras más calorías se añadan a la dieta del niño, más kilovatios se economizan en el contador eléctrico. Los niños deben tener puesto día y noche su lucrativo H.P. Es importante que lo lleven siempre a la escuela, para que no se pierdan las horas preciosas del recreo, de las que ellos vuelven con el acumulador rebosante de energía. Los rumores acerca de que algunos niños mueren electrocutados por la corriente que ellos mismos generan son completamente irresponsables. Lo mismo debe decirse sobre el temor supersticioso de que las criaturas provistas de un Baby H.P. atraen rayos y centellas. Ningún accidente de esta naturaleza puede ocurrir, sobre todo si se siguen al pie de la letra las indicaciones contenidas en los folletos explicativos que se obsequian en cada aparato. El Baby H.P. está disponible en las buenas tiendas en distintos tamaños, modelos y precios. Es un aparato moderno, durable y digno de confianza, y todas sus coyunturas son extensibles. Lleva la garantía de fabricación de la casa J. P. Mansfield & Sons, de Atlanta, Ill.

Juan José Arreola

Las chicas de flores

In Urbe on 21 iulie 2009 at 1:14 am

Ellen Von Unwerthx

Ellen Von Unwerth

Las chicas de Flores tienen los ojos dulces, como las almendras azucaradas de la Confitería del Molino, y usan moños de seda que les liban las nalgas en un aleteo de mariposas.

Las chicas de Flores se pasean tomadas de los brazos, para trasmitirse sus estremecimientos, y si alguien las mira en las pupilas, aprietan las piernas, de miedo de que el sexo se les caiga en la vereda.

Al atardecer, todas ellas cuelgan sus pechos sin madurar del ramaje de hierro de los balcones, para que sus vestidos se empurpuren al sentirlas desnudas, y de noche, a remolque de sus mamás -empavesadas como fragatas- van a pasearse por la plaza, para que los hombres les eyaculen palabras al oído, y sus pezones fosforescentes se enciendan y se apaguen como luciérnagas.

Las chicas de Flores viven en la angustia de que las nalgas se les pudran, como manzanas que se han dejado pasar, y el deseo de los hombres las sofoca tanto, que a veces quisieran desembarazarse de él como de un corsé, ya que no tienen el coraje de cortarse el cuerpo a pedacitos y arrojárselo a todos los que pasan por la vereda.

Oliverio Girondo

Si bebe no vuele

In Urbe on 9 iulie 2009 at 1:46 am

Eduard Szattler

Eduard Szattler

Con el fin de disminuir los accidentes viales en el espacio de Transilvania, el director del tráfico aéreo, el señor Torresca Carrasdonni, dio el banderazo inicial al programa Si Bebe no vuele, destinado a crear conciencia entre los transilvánicos para que planeen sus viajes con prudencia y responsabilidad.

El funcionario hizo la invitación a la ciudadanía de que si desea merendarse a algún habitual bebedor de la ciudad lo haga con moderación y siempre acompañado de un  volador designado, a fin de prevenir males mayores.

La dirección de tráfico aéreo establece que los conductores que tengan más de 0.4 mililitros de alcohol en la sangre serán detenidos y arrestados hasta por 36 horas.

Residuos

In Urbe on 23 aprilie 2009 at 4:12 am

John Rosenthal

Un hombre y una mujer se encuentran en el palier, cada uno con su bolsa de residuos. Es la primera vez que se hablan.

Buen día.

Buen día.

Usted es del 610.

Y usted es del 612.

Sí.

Todavía no lo conocía personalmente.

Ajá.

Disculpe mi indiscreción, pero he visto sus bolsas de resi­duos…

¿Mis qué?

Sus residuos.

Ah.

Noté que nunca es mucho. Su familia debe ser chica…

La verdad, soy yo solo.

Hmmm. Vi también que usa mucha comida en lata.

Es que tengo que hacerme la comida. Y como no sé cocinar…

Entiendo.

Usted también…

Tratáme de vos.

Vos también perdoná mi indiscreción, pero vi algunos restos de comida en tus bolsas. Champiñones, cosas por el estilo…

Es que me gusta mucho cocinar. Hacer platos diferentes. Pero como vivo sola, a veces sobra…

¿Usted… vos no tenés familia?

Tengo, pero no aquí.

En Espíritu Santo.

¿Cómo sabés?

Vi unos sobres en la basura. De Espíritu Santo.

Sí. Mamá escribe todas las semanas.

¿Ella es maestra?

¡Qué increíble! ¿Cómo fue que adivinaste?

Por la letra en el sobre. Me pareció letra de maestra.

Usted no recibe muchas cartas. A juzgar por sus residuos…

Y… no.

El otro día tenía un telegrama abollado.

Sí.

¿Malas noticias?

Mi padre. Murió.

Lo siento mucho.

Ya estaba muy viejito. Allá en el Sur. Hace tiempo que no nos veíamos.

¿Fue por eso que volviste a fumar?

¿Cómo sabés?

De un día para otro empezaron a aparecer en tu basura eti­quetas de cigarrillos.

Es cierto. Pero conseguí dejar otra vez.

Yo, gracias a Dios, nunca fumé.

Ya sé. Pero he visto frasquitos de pastillas en tu basura.

Tranquilizantes. Fue una etapa. Ya pasó.

¿Te peleaste con tu novio, no es cierto?

¿Eso también lo descubriste en la basura?

Primero el ramo de flores con la tarjeta, arrojado afuera. Des­pués, muchos pañuelos de papel.

Sí, lloré bastante, pero ya pasó.

Pero hoy todavía veo unos pañuelitos…

Es que estoy un poco resfriada.

Ah.

Muchas veces veo revistas de palabras cruzadas en tus bol­sas.

Sí…, es que… me quedo mucho en casa. No salgo mucho, sabés.

¿Novia?

No.

Pero hace algunos días había una foto de una mujer en tus bolsas. Y muy bonita.

Estuve limpiando unos cajones. Cosas viejas.

Pero no rompiste la foto. Eso significa que, en el fondo, querés que ella vuelva.

¡Vos ya estás analizando mis residuos!

No puedo negar que me interesaron.

Qué gracioso. Cuando examiné tus bolsas, pensé que me gustaría conocerte. Creo que fue por la poesía.

¡No! ¿Vos viste mis poemas?

Los vi y me gustaron mucho.

¡Pero son malísimos!

Si realmente creyeras que son malos, los habrías roto. Sola­mente estaban doblados.

Si hubiera sabido que los ibas a leer…

No me los quedé porque, a fin de cuentas, estaría robando. A ver, no sé; ¿lo que alguien tira a la basura, sigue siendo de su propiedad?

Creo que no, la basura es de dominio público.

Tenes razón. A través de la basura, lo particular se hace públi­co. Lo que sobra de nuestra vida privada se integra con las sobras de los otros. Es comunitario, es nuestra parte más social. ¿Será así?

Bueno, ya estás profundizando demasiado en el tema de la basura. Creo que…

Ayer, en tus residuos…

¿Qué?

¿Me equivoco o eran cáscaras de camarones?

Acertaste. Compré unos camarones grandes y los pelé.

Me encantan los camarones.

Los pelé, pero todavía no los comí. Quizás podríamos…

¿Cenar juntos?

Claro.

No quiero darte trabajo.

No es ningún trabajo.

Se te va a ensuciar la cocina.

No es nada. En seguida se limpia todo y se tiran los restos.

¿En tu bolsa o en la mía?

Luis Fernando Verissimo

save

save

Las sirenas o la libre empresa

In Urbe on 15 aprilie 2009 at 1:44 am


Cierto balneario hubo de adquirir, para fines estrictamente propagandísticos, un lote de sirenas. Traídas en peceras anchas y altas, las distribuyeron por todas las piscinas. Para que no extrañaran su lugar de origen, también se compraron pececillos dorados, caballos de mar y uno que otro tritón. El siguiente paso fue ahondar las albercas y colocar un letrero luminoso que con descaro anuncia a las bellas y sugestivas sirenas e indica tarifas.

Ninguno nada por admirarlas. Su belleza es elocuente. Pero como lanzan al viento su voz que encanta a los humanos hasta cultivarlos y hacerles olvidar a la mujer y a los hijos, es indispensable tener dos o tres salvavidas -cuyos oídos están tapados con cera dulce- dispuestos a evitar que alguna persona se ahogue al arrojarse tras ellas.

La clientela, masculina en su totalidad, abarrota las piscinas desde entonces. Los balnearios cercanos, sin recursos económicos suficientes para contrarrestar la hábil propaganda, tuvieron que cerrar por quiebra, ya que sus albercas se habían secado de soledad.

(El pez grande se traga sin remedio al pequeño.)

Rene Avilés Fabila

Vampirito Sapiens

In Urbe on 3 aprilie 2009 at 1:01 am

Jerónimo Bosch

Vampirito Sapiens es el niño malcriado del salón. Seguramente aborrece la escuela porque hace hasta lo imposible para denigrarla: destruye metódicamente los mesabancos, agujera las paredes, incendia los cestos de la basura, inutiliza los baños, coloca explosivos en los rincones y pega su chicle en todas partes.

Vampirito Sapiens aborrece profundamente las clases, sobre todo las de humanismo. Por eso roba los gises de colores de la maestra y jala las trenzas a las niñas y sabotea las tareas de sus compañeros y cuando el tiempo es propicio se va de pinta a darle vuelo a su resortera mata pájaros.

Al final del año hace una tregua. Auspiciado por la nostalgia de sus años niños, en diciembre le da por sentirse bueno y entonces reparte amores y parabienes, enlaza promesas con el futuro y agradece la vida a sus dioses.

El rústico despierta con la cuesta de enero. Entrampado en sus deberes recupera su antigua condición, olvida la nostalgia, desenlaza promesas y sale al mundo ancho y ajeno para pegarle el chicle en todas partes.

Las últimas miradas

In Urbe on 19 martie 2009 at 1:49 am

Pablo Picasso

El hombre mira a su alrededor. Entra en el baño. Se lava las manos. El jabón huele a violetas. Cuando ajusta la canilla, el agua sigue goteando. Se seca. Coloca la toalla en el lado izquierdo del toallero: el derecho es el de su mujer. Cierra la puerta del baño para no oír el goteo. Otra vez en el dormitorio. Se pone una camisa limpia: es de puño francés. Hay que buscar los gemelos. La pared está empapelada con dibujos de pastorcitas y pastorcitos. Algunas parejas desaparecen debajo de un cuadro que reproduce Los amantes de Picasso, pero más allá, donde el marco de la puerta corta un costado del papel, muchos pastorcitos se quedan solos, sin sus compañeras. Pasa al estudio. Se detiene ante el escritorio. Cada uno de los cajones de ese mueble grande como un edificio es una casa donde viven cosas. En una de esas cajas las cuchillas de la tijera deben de seguir odiándoles como siempre. Con la mano acaricia el lomo de sus libros. Un escarabajo que cayó de espaldas sobre el estante agita desesperadamente sus patitas. Lo endereza con un lápiz. Son las cuatro del la tarde. Pasa al vestíbulo. Las cortinas son rojas. En la parte donde les da el Sol, el rojo se suaviza en un rosado. Ya a punto de llegar a la puerta de salida se da vuelta. Mira a dos sillas enfrentadas que parecen estar discutiendo ¡todavía! Sale. Baja las escaleras. Cuenta quince escalones. ¿No eran catorce? Casi se vuelve para contarlos de nuevo pero ya no tiene importancia. Nada tiene importancia. Se cruza a la acera de enfrente y antes de dirigirse hacia la comisaría mira la ventana de su propio dormitorio. Allí dentro ha dejado a su mujer con un puñal clavado en el corazón.

Enrique Anderson Imbert

La mujer perfecta

In Urbe on 10 martie 2009 at 1:50 am

ash-sivilsAsh Sivils

Harto de vivir con la mujer perfecta—todo en su sitio, todo en su momento, todo en la medida exacta—, Príncipe abandonó a Cenicienta y se mudó a la casa de la madrastra, mujer de virtudes desiguales pero deliciosamente humana, como todas las demás

El mal de ajo

In Urbe on 18 februarie 2009 at 1:14 am

brocco-lee

Brocco Lee

El mal de ajo es un trastorno neurológico que se caracteriza por la degeneración progresiva de las células motoras de la médula espinal y del encéfalo, causada por el consumo incidental o el contacto físico con una raíz bulbosa, llamada Allium satium. En su etapa primaria, el enfermo sufre de fiebres y escalofríos, dolor de cabeza, cuello rígido y fotofobia. En su fase terminal, crea alucinaciones, sufre remordimientos y le da por practicar la bondad y amar a todo el mundo. Para evitar males mayores, el vampiro debe ser eliminado.

Vampiro sufre serias quemaduras

In Urbe on 14 februarie 2009 at 1:18 am

Carsten Braun

Un vampiro de 837 años de edad resultó con quemaduras de segundo grado y tres costillas fracturadas al tocar cables de alta tensión mientras pintaba su casa ubicada en la colonia sangre nueva. Paramédicos que auxiliaron a la víctima declararon a este diario que Fedor Rystrivocik manipulaba un rodillo con estructura metálica y cuando giró en el aire para pintar uno de los muros exteriores de su residencia sintió la descarga que lo tiró al suelo. El homo quiróptero fue trasladado al centro de salud de su colonia y estará fuera de circulación aproximadamente tres semanas.

Remedios médicos

In Urbe on 5 februarie 2009 at 1:25 am

Gerd Pischl

Los médicos de Transilvania recetan a los melancólicos dos semanas de sol en una playa tropical, remedio que termina con la enfermedad para siempre.

 

Alerta por sangre contaminada

In Urbe on 23 ianuarie 2009 at 1:42 am

Vincent van Gogh

El Ministerio de Salubridad, en su conferencia vespertina del día de ayer, conminó a toda la población de nuestro país a no consumir turistas mexicanos, toda vez que se ha detectado un posible brote de sangre contaminada proveniente de ese país. La enfermedad, conocida como vampiro loco afecta principalmente el sentido de orientación del individuo, volviéndolo incapaz de encontrar por sí solo el camino a casa. Se han reportado hasta el día de hoy el deceso por insolación de cuatro ciudadanos que fueron sorprendidos por la luz del sol.

Melchor

In Urbe on 7 ianuarie 2009 at 1:08 am

En diciembre trabaja como Melchor en un importante centro comercial del sur de la ciudad. Su trabajo consiste en tomarse fotos con los niños, escuchar sus peticiones y persuadirlos que pidan el regalo más costoso. A las tres de la tarde descansa quince minutos para comerse un bocadillo y beberse un refresco y medio matar el hambre.

A las siete de la noche llega a su casa, en donde vive solo. Ve un poco televisión, lee algunos cuentos infantiles y se toma dos o tres pastillas para dormir. En el sueño recuerda cuando era rey y viajaba con sus amigos,  distribuyendo juguetes por el mundo, antes de que los vendedores ambulantes invadieran el centro histórico y le tumbaran para siempre el negocio.

Apunte callejero

In Urbe on 6 ianuarie 2009 at 11:45 am

Jelu Todoca

En la terraza de un café hay una familia gris. Pasan unos senos bizcos buscando una sonrisa sobre las mesas. El ruido de los automóviles destiñe las hojas de los árboles. En un quinto piso, alguien se crucifica al abrir de par en par una ventana.

Pienso en donde guardaré los quioscos, los faroles, los transeúntes, que me entran por las pupilas. Me siento tan lleno que tengo miedo de estallar… Necesitaría dejar algun lastre sobre la vereda…

Al llegar a una esquina, mi sombra se separa de mí, y de pronto, se arroja entre las ruedas de un tranvía.

Oliverio Girondo

El Menú

In Urbe on 1 ianuarie 2009 at 11:31 am

Radek Szklarczyk

El Restaurante bar Los Alpes de Transilvania, presenta su menú para hoy:

Tejido conectivo especializado, con una matriz coloidal de consistencia liquida y constitución compleja, con una fase sólida, integrada por los elementos formes, que comprende glóbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas, y una fase liquida representada por el plasma sanguíneo, con movimiento perpetuo y pulsátil, Ph de 7.5.

Licencia para volar

In Urbe on 30 decembrie 2008 at 1:54 am

boris-vallejoBoris Vallejo

El vampiro adulto no necesita licencia para volar, como no lo necesita el lobo para aullar, pero sí requiere darse de alta como volador consuetudinario y registrar su plan de vuelo dos horas antes de hacerlo. El trámite es engorroso, desde luego, pero permite que la dirección de tráfico regule y modere el uso del espacio aéreo, evite congestionamientos y prevenga accidentes.

Si bien el derecho del espacio es ad vitam aeternam, son causas de suspensión o cancelación de la licencia cuando se comprueba que el titular ha dejado de tener la aptitud física o mental para volar (por vejez crónica, la ingestión de alguna droga paralizante o el padecimiento de algunas enfermedades del oído, por ejemplo), cuando haya causado la muerte de algún usuario aéreo por imprudencia o malicia, por conducir en estado de ebriedad o bajo el influjo de las drogas.

Los vampiros menores de cien años deben volar en compañía de un adulto

La cenicienta feminista

In Urbe on 2 decembrie 2008 at 1:39 am

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Helmut Newton

Había una vez una hermosa joven de nombre Cenicienta. Vivía, desde la muerte de sus padres, con su madrastra y sus dos hermanastras, quienes la celaban y la trataban muy mal.

Cenicienta debía hacer la mayoría de los trabajos desagradables de la casa y recibía muy poco de los bienes materiales y del afecto de su familia. Esto porque la madrastra de Cenicienta resentía su belleza y el efecto especial que el difunto marido sintió por su hija.

Un día se anunció un evento fenomenal en el reino. El rey ofrecía un baile al que estaban invitadas todas las solteras disponibles. Ahí conocerían al príncipe, quien elegirá entre todas a su afortunada esposa.

En la casa de Cenicienta se empezaron a realizar los preparativos para el baile. La madrastra decidió que una de sus hijas debería ser la nueva princesa. Ella sabía que su fortuna estaba reducida y no contaba con los atributos para un nuevo matrimonio. Su esperanza de un futuro confortable radicaba en las perspectivas matrimoniales de sus dos hijas. A Cenicienta se le obligó a trabajar sin descanso en el arreglo de sus hermanas. Ella, desesperada, le suplicó a la madrastra que la dejara asistir también. Pero ésta, más celosa que nunca por la belleza de Cenicienta, le negó el permiso y se encargó de que no contara con la ropa adecuada para el evento.

Dos semanas antes del baile, Cenicienta se sentó, triste y desconsolada, frente a la ventana de su cuarto a soñar con una mejor vida.

De repente se le apareció su Hada madrina.

Después de oír la versión de Cenicienta, el Hada Madrina decidió convocar a las cuatro mujeres de la casa para analizar los problemas familiares. Las mujeres empezaron a compartir sus sentimientos y temores. Cenicienta se enteró de que la envidia de sus hermanas se debía a las propias inseguridades con respecto a su capacidad de gustarles a los hombres. Las hermanastras oyeron las quejas de la heroína acerca de su soledad y de la falta de cariño que sentía. La madrastra pudo expresar que sus decisiones eran producto no de un genuino odio contra Cenicienta, sino de sus temores de envejecer y quedarse sin dinero.

Como resultado de esta sesión, Cenicienta y sus hermanas decidieron hacer ciertos cambios en vista de que no tenían resentimientos verdaderos. Todas aprobaron los siguientes acuerdos:

  1. Dejarían de depender de otros económicamente y trabajarían por la autosuficiencia del grupo.

  2. En vez de competir como fieras por los hombres, empezarían a vivir con más solidaridad.

  3. Desistirían de valorarse sólo por sus atributos físicos y éxitos con el sexo opuesto y se dedicarían a desarrollar su vida intelectual.

  4. No permitirían que su poder y posición social se determinara por su relación con el hombre aunque la sociedad así lo hiciera.

Para llevar a cabo esta política, las cuatro mujeres decidieron solicitar un préstamo al banco e iniciar una pequeña industria de escobas. Las ventas fueron tan buenas que para el día del baile, las cuatro habían adquirido las prendas para el evento.

Cuando ingresaron en el castillo, el príncipe se trastornó por la belleza de Cenicienta y corrió a sacarla a bailar. Se dio cuenta de que ésta era la mujer de sus sueños y la mejor candidata para esposa. Sin embargo, al príncipe no le hizo mucha gracia enterarse de que Cenicienta pensaba matricularse en la Escuela de Derecho y unirse al Movimiento Republicano del Reino (M.R.R) que pretendía una reforma constitucional para terminar con la monarquía y favorecer la democracia. Menos le entusiasmaría al príncipe oír de labios de Cenicienta que de casarse con él esperaría que le ayudara a cocinar.

Cenicienta se sintió la mar de aburrida con este hombre tan narcisista que sólo hablaba de caballos y carros y optó por escabullirse y buscar a alguien más interesante en la fiesta.

El príncipe se encontró con Bárbara, la madrastra de Cenicienta y ésta, ante el asombro general, lo invitó a bailar. El monarca, sin salir aún de su conmoción, empezó a sentir una gran atracción por la atrevida dama. Se dio cuenta de que esta mujer, segura de sí misma, madura y de mucha experiencia, resultaba más interesante que todas las otras adolescentes juntas. “Huyamos, Bárbara –dijo él- antes de que el rey se entere”. Bárbara, que sentía que no podía abandonar su trabajo y su industria de escobas, decidió entonces realizar un viaje con el príncipe a Nueva York, en el que combinaría el placer con los negocios. En esa ciudad tuvo su romance y pudo, al mismo tiempo, estudiar los nuevos modelos de escobas.

Cenicienta, por su parte, se matriculó en la Universidad y se fue a vivir con su hermanastra Emperatriz. Nuestra heroína decidió postergar sus planes hasta obtener su doctorado en leyes. Su hermana estudiaría karate y abriría una academia popular.

Su Hada Madrina fundó el albergue para hadas agredidas (A.M.H.A). La hermana menor se casó con un bailarín de ballet que se había escapado de otro cuento de hadas en busca de mayor libertad artística.

Ambos recogerían fondos para apoyar a los vampiros que habían enfermado de sida por su trabajo en otros cuentos.

Todos vivieron felices y comieron perdices.

Adaptación de Jacobo Schifer de obra de Linda Taylor

Turistas avistan extraterrestres

In Urbe on 25 noiembrie 2008 at 1:28 am

Oleg Pashchenko

Dos sujetos regresaban a su casa luego de una noche de copas  cuando presuntamente fueron perseguidos por un objeto volador no identificado.

El hecho ocurrió en el centro de la ciudad el fin de  semana, aunque apenas se dieron a conocer los detalles el día de ayer al aparecer otros testigos que también declararon haber visto un objeto, que no era avión, ni ave, ni nada conocido por el hombre.

Los jóvenes declararon que regresaban del bar La cueva del peludo a bordo de un taxi y al filo de la media noche se posó por encima de ellos una nave que comenzó a alumbrarlos con una fuerte luz. En medio del susto tratamos de huir pero la nave nos perseguía, relató a Seara uno de los jóvenes, escapamos corriendo hasta que se reunieron alrededor de nosotros muchas personas, lo que provocó que la nave se evaporara. El agredido prefirió no dar a luz su identidad por temor a sufrir secuestros extraterrestres

Las autoridades de Transilvania dieron carpetazo al asunto, declarando que tales equívocos son muy comunes en turistas que nos visitan por primera vez e ignoran los usos y costumbres del país.

Cosas sin importancia

In Urbe on 13 noiembrie 2008 at 1:49 am

 

William Larson

Antes de nacer, mamá le compró cosas bonitas para que encontrara un mundo seguro y sin prisas. Desde entonces siempre tuvo las cosas necesarias para vivir. Supo desde muy pronto, a pesar de su corta edad, la importancia que tienen para el mundo las cosas y aprendió a pedirlas con sabiduría. Bastaba una sonrisa en el momento apropiado o un llanto incómodo para llenarse las manos de cosas nuevas y brillantes. Pronto la habitación se llenó de cosas y hubo necesidad de comprar más cosas nuevas para guardar las cosas que ya no se usaban.

Su educación fue sentenciosa: mijo, cuida tus cosas, recoge tus cosas, comparte tus cosas, respeta las cosas ajenas, deja las cosas en su lugar. Si haces caso, te compraré muchas cosas.

Amaba las navidades y los cumpleaños sobre todas las cosas. Asistió por vez primera a la escuela, engalanando sus cosas nuevas y ahí aprendió que es una gran cosa estudiar para ser alguien en la vida y tener la capacidad de comprar muchas cosas lindas. Desde entonces su meta fue convertirse en una cosa de provecho.

Creció y se enamoró de una cosa muy linda: compartían las mismas cosas, pensaban en las mismas cosas, se entristecían por las mismas cosas. Eran una cosa para la otra.

Su boda fue magnífica. Es cierto que empeñaron algunas cosas para que no les faltaran las cosas necesarias, pero valió la pena. Y es que el amor es una cosa maravillosa.

Ya con la responsabilidad de darle a su familia las cosas necesarias, buscó un trabajo que le permitiera comprar las cosas de primera necesidad. A veces llegaba cansado de la chamba y para aliviarse del cansancio se tumbaba en sus cosas y miraba en la televisión cosas que le daban ganas de comprar más cosas y se prometía: yo les daré a mis hijos las cosas que nunca tuve.

A veces tantas cosas en la cabeza le aturdían y por eso ni se daba cuenta cuando el jefe y el vecino y la pareja lo trataban como cosa pero no le importaba: estaba dispuesto a aceptar cualquier cosa antes de perder las cosas que con tanto esfuerzo había ganado. Para reconfortarse espiritualmente, los domingos visitaba muy temprano al Señor. Ahí le agradecía la cosa nuestra de cada día y en silencio le pedía que no le quitaran sus cosas y de ser posible le mandara un poquito más. Una tarde infausta entregó sus cosas al creador. Sus herederos se disgustaron a muerte porque esperaban recibir mas cosas. Mientras rinde sus cosas al señor, el mundo le recuerda por una pequeña inscripción en su epitafio

Aquí yace un hombre cosa. Excepto nacer y morir, no hizo otra cosa

 

Historias urbanas

In Urbe on 7 noiembrie 2008 at 1:37 am

Yasumasa Yaganisawa

Lo vio pasar en un vagón de metro y supo que era el hombre de su vida. Imaginó hablar, cenar, ir al cine, acostarse con él, vivir juntos y dejó de interesarle

Beatriz Pérez-Moreno

Transilvania afectada por la polución

In Urbe on 3 noiembrie 2008 at 1:40 am

Lewis W. Hine

Beatriz, la polución. Dijo el tío Rolando que esta ciudad se está poniendo imbancable de tanta polución que tiene. Yo no dije nada para no quedar como burra pero de toda la frase sólo entendí la palabra ciudad. Después fui al diccionario y busqué la palabra imbancable y no está. El domingo, cuando fui a visitar al abuelo le pregunté qué quería decir imbancable y él se ríó y me explicó con buenos modos que quería decir insoportable. Ahí sí comprendí el significado porque Graciela, o sea mi mami, me dice algunas veces, o más bien casi todos los días, por favor Beatriz por favor a veces te pones verdaderamente insoportable. Precisamente ese mismo domingo a la tarde me lo dijo, aunque esta vez repitió tres veces por favor por favor por favor Beatriz a veces te pones verdaderamente insoportable, y yo muy serena, habrás querido decir que estoy imbancable, y a ella le hizo gracia, aunque no demasiada pero me quitó la penitencia y eso fue muy importante. La otra palabra, polución, es bastante más difícil. Esa sí está en el diccionario. Dice, polución: efusión de semen. Qué será efusión y qué será semen. Busqué efusión y dice: derramamiento de un líquido. También me fijé en semen y dice: semilla, simiente, líquido que sirve para la reproducción. O sea que lo que dijo el tío Rolando quiere decir esto: esta ciudad se está poniendo insoportable de tanto derramamiento de semen. Tampoco entendí, así que la primera vez que me encontré con Rosita mi amiga, le dije mi grave problema y todo lo que decía el diccionario. Y ella: tengo la impresión de que semen es una palabra sensual, pero no sé qué quiere decir. Entonces me prometió que lo consultaría con su prima Sandra, porque es mayor y en su escuela dan clase de educación sensual. El jueves vino a verme muy misteriosa, yo la conozco bien cuando tiene un misterio se le arruga la nariz, y como en la casa estaba Graciela, esperó con muchísima paciencia que se fuera a la cocina a preparar las milanesas, para decirme, ya averigüé, semen es una cosa que tienen los hombres grandes, no los niños, y yo, entonces nosotras todavía no tenemos semen, y ella, no seas bruta, ni ahora ni nunca, semen sólo tienen los hombres cuando son viejos como mi padre o tu papi el que está preso, las niñas no tenemos semen ni siquiera cuando seamos abuelas, y yo, qué raro eh, y ella, Sandra dice que todos los niños y las niñas venimos del semen porque este liquido tiene bichitos que se llaman espermatozoides y Sandra estaba contenta porque en la clase había aprendido que espermatozoide se escribe con zeta. Cuando se fue Rosita yo me quedé pensando y me pareció que el tío Rolando quizá había querido decir que la ciudad estaba insoportable de tantos espermatozoides (con zeta) que tenía. Así que fui otra vez a lo del abuelo, porque él siempre me entiende y me ayuda aunque no exageradamente, y cuando le conté lo que había dicho tío Rolando y le pregunté si era cierto que la ciudad estaba poniéndose imbancable porque tenía muchos espermatozoides, al abuelo le vino una risa tan grande que casi se ahoga y tuve que traerle un vaso de agua y se puso bien colorado y a mí me dio miedo de que le diera un patatús y conmigo solita en una situación tan espantosa. Por suerte de a poco se fue calmando y cuando pudo hablar me dijo, entre tos y tos, que lo que tío Rolando había dicho se refería a la contaminación atmosférica. Yo me sentí más bruta todavía, pero enseguida él me explicó que la atmósfera era el aire, y como en esta ciudad hay muchas fábricas y automóviles todo ese humo ensucia el aire o sea la atmósfera y eso es la maldita polución y no el semen que dice el diccionario, y no tendríamos que respirarla pero como si no respiramos igualito nos morimos, no tenemos más remedio que respirar toda esa porquería. Yo le dije al abuelo que ahora sacaba la cuenta que mi papá tenía entonces una ventajita allá donde está preso porque en ese lugar no hay muchas fábricas y tampoco hay muchos automóviles porque los familiares de los presos políticos son pobres y no tienen automóviles. Y el abuelo dijo que sí, que yo tenía mucha razón, y que siempre había que encontrarle el lado bueno a las cosas. Entonces yo le di un beso muy grande y la barba me pinchó más que otras veces y me fui corriendo a buscar a Rosita y como en su casa estaba la mami de ella que se llama Asunción, igualito que la capital de Paraguay, esperamos las dos con mucha paciencia hasta que por fin se fue a regar las plantas y entonces yo muy misteriosa, vas a decirle de mi parte a tu prima Sandra que ella es mucho más burra que vos y que yo, porque ahora sí lo averigüé todo y nosotras no venimos del semen sino de la atmósfera.

Mario Benedetti.

Bolsa de trabajo

In Urbe on 3 noiembrie 2008 at 1:17 am

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Charles August Mengin

Musa con experiencia en poesía clásica, actualmente desempleada, busca hombre o mujer que frecuente las historias épicas, con buen conocimiento del griego o el latín. Urge.

Sangre de Cristo

In Urbe on 1 noiembrie 2008 at 1:27 am

Peter Coulson

Para éste día de muertos, regálese y regale a los suyos Sangre de Cristo, regio vino tinto de mesa, ligeramente ácido y dulce, proveniente de los viñedos italianos del señor Miguel Ferriño y elaborado con la mejor uva negra de Hamburgo.

Para brindar con sus alimentos favoritos, beba Sangre de Cristo.

Su paladar se lo agradecerá.

El otro mundo

In Urbe on 1 noiembrie 2008 at 1:15 am
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Josef Koudelka

Homenaje a Otto Weininger. Al rayo del sol, la sarna es insoportable. Me quedaré aquí en la sombra, al pie de este muro que amenaza derrumbarse.

Como buen romántico, la vida se me fue detrás de una perra. La seguí con celo entrañable. A ella, la que tejió laberintos que no llevaron a ninguna parte. Ni siquiera el callejón sin salida donde soñaba atraparla. Todavía hoy, con la nariz carcomida, reconstruí uno de esos itinerarios absurdos en los que ella iba dejando, aquí y allá, sus perfumadas tarjetas de visita.

No he vuelto a verla. Estoy casi ciego por la pitaña. Pero de vez en cuando vienen los malintencionados a decirme que en este o en aquel arrabal anda volcando embelesada los tachos de basura, pegándose con perros grandes, desproporcionados.

Siento entonces la ilusión de una rabia y quiero morder al primero que pase y entregarme a las brigadas sanitarias. O arrojarme en mitad de la calle a cualquier fuerza aplastante. ( Algunas noches, por cumplir, ladro a la luna ).

Y me quedo aquí, roñoso. Con mi lomo de lima. Al pie de este muro cuya frescura socavo lentamente. Rascándome, rascándome…

Juan José Arreola.

Cartas al director

In Urbe on 18 octombrie 2008 at 1:08 am

Finalmente, señor director, la dialéctica del hombre puede sintetizarse en una trivial reyerta de vampiros. Sucede así: Los vampiros más poderosos, dueños de los medios de producción, se ganan la vida sorbiendo la sangre a los desheredados, quienes sueñan con tener lo que no tienen y ser lo que no fueron y para obtenerlo se ganan la vida chupándole la sangre a los jodidos, mientras sueñan por acceder al poder. Los miserables hacen como que son y viven como si vivieran y sueñan algún día con ser desheredados y tener alguna vena que beber y mientras tanto viven de lo que les deja la vida, que no es mucho, y les da por morir a veces.

El hombre invisible

In Urbe on 11 octombrie 2008 at 1:52 am
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Aquel hombre era invisible, pero nadie se percató de ello.

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Gabriel Jiménez Emán

En el insomnio

In Urbe on 7 octombrie 2008 at 8:34 am

Andres Serrano

 

El hombre se acuesta temprano. No puede conciliar el sueño. Da vueltas, como es lógico, en la cama. Se enreda entre las sábanas. Enciende un cigarro. Lee un poco. Vuelve a apagar la luz. Pero no puede dormirse. A las tres de la madrugada se levanta. Despierta al amigo de al lado y le confía que no puede dormir. Le pide consejo. El amigo le aconseja que haga un pequeño paseo a fin de cansarse un poco. Que enseguida tome una taza de tilo y que apague la luz. Hace todo esto pero no logra dormir. Se vuelve a levantar. Esta vez acude al médico. Como siempre sucede, el médico habla mucho pero el hombre no duerme. A las seis de la mañana carga un revólver y se levanta la tapa de los sesos. El hombre está muerto pero no ha podido quedarse dormido. El insomnio es una cosa muy persistente.

Virgilio Piñera

La entrevista de la semana

In Urbe on 6 octombrie 2008 at 1:58 am

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Kasuya Akimoto

Elsa, me llamo Elsa, aunque todos en la colonia me conocen como la gorda fea. Mamá se llama Eva. No me puso su nombre porque hacerlo – decía – era tanto como firmar un trabajo mal hecho. Mamá siempre fue muy exigente.

Siempre he sido gorda y fea. ¡Ay, dios mío! – dijo mi madre cuando me vio  recién nacida -, perdóname, pero así me ha salido.

Lloró toda la noche.

Soy hija única.

Laura dice que ser como yo es un delito contra el buen gusto porque todos deberíamos ser amables a los ojos de los demás. Tal vez Laura tenga razón; mamá la quiso siempre como la hija que nunca tuvo.

Cuando cumplí mis primeros ocho años de odio corporal estudié danza, un poco para complacer a Laura – ándale, a ver si así te mejoras–, un mucho para creer en Dios. A mamá le encantó la idea. Esperaba que en el ejercicio perdiera volumen y me viera más presentable. Siempre vivió la vergüenza de tener a una hija gorda y fea. Ella no lo sabía pero si acaso algo nos unía era la misma pena.

Desde luego no hubo milagro, no perdí cintura ni fachada, mi ropero jamás conoció pantalones talla treinta. Mamá dejó de hablarme, pero yo volví a colgar los espejos en mi cuarto.

Sin embargo, ser un héroe es tan simple como enfrentar la verdad. En la duela la encaré. El que sabe que no es su cuerpo está salvado. Me salvé. Ese fue el milagro. Celebré mi segundo nacimiento con flores y sin llantos, a los trece años de edad. Tuve suerte, muchos mueren sin haber nacido.

Actualmente llevo una vida muy parecida a cualquiera: estudio, trabajo, amo y desamo a ratos, visito a mamá de vez en cuando.

Si tengo un hijo con mi pareja actual, mamá tendrá seguramente un nieto muy feo.

Clases de Gimnasia

In Urbe on 4 octombrie 2008 at 1:14 am
Ansel Adams

Ansel Adams

Para aumentar la flexibilidad de tronco y ramas, evitando así quebraduras provocadas por ráfagas intempestivas, clases de gimnasia para árboles se ofrecen. Individuales y a domicilio. Precios especiales para bosques.

Ana María Shua

Aviso

In Urbe on 3 octombrie 2008 at 1:36 am

Matt Haines

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Vendo zapatos de bebé, sin usar

Ernest Hemingway

De nuestros lectores

In Urbe on 30 septembrie 2008 at 9:36 am

Monté una yegua y tuvimos un centauro

xAloe Azid.

La cosa

In Urbe on 23 septembrie 2008 at 1:01 am

Frances Hodgkins

Antes de nacer, mamá le compró cosas bonitas para que encontrara un mundo seguro y sin prisas. Desde entonces siempre tuvo las cosas necesarias para vivir. Supo desde muy pronto, a pesar de su corta edad, la importancia que tienen para el mundo las cosas y aprendió a pedirlas con sabiduría. Bastaba una sonrisa en el momento apropiado o un llanto incómodo para llenarse las manos de cosas nuevas y brillantes. Pronto la habitación se llenó de cosas y hubo necesidad de comprar más cosas nuevas para guardar las cosas que ya no se usaban.

Su educación fue sentenciosa: mijo, cuida tus cosas, recoge tus cosas, comparte tus cosas, respeta las cosas ajenas, deja las cosas en su lugar. Si haces caso, te compraré muchas cosas.

Amaba las navidades y los cumpleaños sobre todas las cosas. Asistió por vez primera a la escuela, engalanando sus cosas nuevas y ahí aprendió que es una gran cosa estudiar para ser alguien en la vida y tener la capacidad de comprar muchas cosas lindas. Desde entonces su meta fue convertirse en una cosa de provecho.

Creció y se enamoró de una cosa muy linda: compartían las mismas cosas, pensaban en las mismas cosas, se entristecían por las mismas cosas. Eran una cosa para la otra.

Su boda fue magnífica. Es cierto que empeñaron algunas cosas para que no les faltaran las cosas necesarias, pero valió la pena. Y es que el amor es una cosa maravillosa.

Ya con la responsabilidad de darle a su familia las cosas necesarias, buscó un trabajo que le permitiera comprar las cosas de primera necesidad. A veces llegaba cansado de la chamba y para aliviarse del cansancio se tumbaba en sus cosas y miraba en la televisión cosas que le daban ganas de comprar más cosas y se prometía: yo les daré a mis hijos las cosas que nunca tuve.

A veces tantas cosas en la cabeza le aturdían y por eso ni se daba cuenta cuando el jefe y el vecino y la pareja lo trataban como cosa pero no le importaba: estaba dispuesto a aceptar cualquier cosa antes de perder las cosas que con tanto esfuerzo había ganado. Para reconfortarse espiritualmente, los domingos visitaba muy temprano al Señor. Ahí le agradecía la cosa nuestra de cada día y en silencio le pedía que no le quitaran sus cosas y de ser posible le mandara un poquito más. Una tarde infausta entregó sus cosas al creador. Sus herederos se disgustaron a muerte porque esperaban recibir mas cosas. Mientras rinde sus cosas al señor, el mundo le recuerda por una pequeña inscripción en su epitafio:
Aquí yace un hombre cosa. Excepto nacer y morir, no hizo otra cosa

Cero tolerancia

In Urbe on 22 septembrie 2008 at 1:53 am

Jean Dubuffet

De acuerdo al programa gubernamental de cero tolerancia, el departamento de policía de Transilvania ha erradicado definitivamente la corrupción. Sus agentes no reciben mordidas. Las dan.

El hombre araña

In Urbe on 20 septembrie 2008 at 1:37 am

Yanina Boldireva

De noche a noche el ánima del hombre araña salta de edificio en edificio, remedando las hazañas portentosas de su dueño, el hombre araña. Cuando sus proezas son mayores interfiere en las comunicaciones humanas y los portadores de teléfonos celulares reciben mensajes anónimos e inverosímiles o sus llamadas no llegan nunca o terminan cuando les da la gana. Pero son hazañas poco dignas de presumir en casa, suertes incompletas, inútiles e insuficientes. Aún en esos días de gloria, el espíritu retorna al cuerpo huésped cansado y deprimido, resignado a vivir en silencio y como mero testigo una leyenda que le duele.

Cuca y Cuco

In Urbe on 2 septembrie 2008 at 1:57 pm

Segal

Hay en la ciudad una cucaracha muy afecta a vestirse como la Bella Durmiente. Antes de abandonar su guarida, guarda sus apéndices bajo un manto de terciopelo rosa y ya encantada, sale al encuentro de su Príncipe Azul.

En el mismo barrio vive también un cucaracho que le agrada los ropajes principescos. Invierte sus horas primas en esconder bajo una capa de satín azul antenas y patitas. Esbozado, sale en busca de su Bella Durmiente.

Cucaracha ama a Príncipe Azul por sus ojos tiernos y su fortaleza y su presencia y sobre todo porque no es como ella, una vulgar cucarachita.

Cucaracho ama a Bella Durmiente por el rubor de sus mejillas, por la fragilidad de la mirada, por el aire a cuento de hadas y sobre todo porque es diferente y no un vulgar cucarachito.

A veces pasean en los parques de la ciudad, pastoreando juntos sus rebaños de sueños. Entre ellos puede existir tal vez un amor grande y ligero. No es posible por ahora. Es mayor el miedo al miedo, mayor el temor de que el viento descubra patas peludas y antenas indiscretas.

Al terminar la tarde, los amantes se prometen así mismos que mañana será un buen día para develar la verdad.

Cada uno en su cuarto, ya sin el manto y sin la capa, ambos aguardaban el mismo milagro. Mientras tanto, la vida se va por el agujero, como la mugre en el lavadero.

Un animal salvaje

In Urbe on 24 august 2008 at 7:01 am

Cuando un animal salvaje es aprisionado y domesticado aumenta considerablemente su ardor erótico, debido a que la energía instintiva, movilizada antes para fines agresivos, se vuelca en la esfera amatoria.

Nuevo milenio. Qué difícil. Uno abre los ojos en la mañana, gira la cabeza hacia la izquierda y lo que le ve le dice que sí, que está en el planeta correcto, que vivir con coherencia es vivir a tono con las costumbres modernas. Porque, reflexiono, ¿qué es el mundo, sino una invitación gozosa al jardín de las delicias? Entonces con singular alegría, voy en busca de mi destino y muerdo y sorbo y subo y bajo y corro y veo y grito y toco y retoco y quiero y ¡basta! Sí pero no. No porque no. Ella dice que siempre no. ¿Por qué?

El deseo se reserva el derecho de admisión.

Soy como la cerveza que quitándole el tapón se le va la fortaleza…

Cuando un animal es aprisionado y reprimido en su ardor erótico, aumenta considerablemente su agresividad, debido a que la energía instintiva movilizada para fines amorosos, se vuelca en la esfera de la combatividad.

Nuevo milenio. Qué difícil. Uno abre los ojos en la mañana, gira la cabeza a la diestra y lo que percibe le dice que sí, que está en el mejor de los mundos, que el poder es el plato principal del banquete cotidiano. Porque, reflexiono, ¿qué es la vida sino una invitación fascinante al juego de la acción?

Entonces le doy gusto al gusto y para alcanzar el beneficio de mi destino piso, trueno, tranzo, me oculto, me arrastro, llego, impongo, aniquilo, te muero, ¡basta! ¿Qué pasó? Debes ser bueno si quieres irte al cielo.

La violencia sólo es buena en televisión.

Lento, amargo animal que soy, que he sido”.

Un animal salvaje, aprisionado, domesticado, reprimido, si desea vivir debe hacerlo con los ojos cerrados. Como yo.

El vigilante

In Urbe on 12 august 2008 at 7:13 am

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Pablo Picasso

Cuando desperté era otro. Otro cuerpo, otro rostro. Otro. Creí que vivía una pesadilla por lo que volví a dormirme. Cuando desperté, era otro. No el original, no el duplicado, otro. Otro cuerpo, otro rostro, otro. Creí que vivía una variación de la misma pesadilla, por lo que volví a dormirme. Cuando desperté era otra, otro cuerpo, otro rostro, otro sexo. No el primero, no el segundo, no el tercero;otra. El trueque me agradó y salí a la calle a vivir el otro lado de la vida.

La pesadilla ahora es otra. He agotado todos los recursos para combatir el insomnio. No quiero dormirme y abandonarla; no quiero dormirme y encontrarme con el otro, el que no me gusta, el que me cae mal.